Después de un día largo y muy poco conceptual, en el que toda la comisión ha estado al pie del cañón para ver plantada su falla, The Fake Art ya está en la calle. Un año de trabajo intenso que queda plasmado en una crítica directa, irónica y sin rodeos a un tipo de “arte” que muchas veces vive más del discurso que de lo que realmente cuenta.
Con escenas que invitan a mirar dos veces y a preguntarse qué estamos viendo, la falla plantea su mensaje desde el humor y la sátira, algunas verdades incómodas, dejando que sea cada persona la que saque sus propias conclusiones.
Ahora toca disfrutarla, discutirla… y esperar a que pase el jurado. The Fake Art ya está en pie. El cuento empieza ahora.































