La tarde del sábado, el casal se llenó de ilusión con la visita de un paje de SS.MM. los Reyes Magos de Oriente, que se acercó hasta nuestra casa para recoger las cartas de los infantiles y compartir un rato muy especial con ellos.
La cara de los más pequeños era un poema. Miradas de admiración, sonrisas nerviosas y esa mezcla de emoción y respeto que solo aparece cuando los Reyes Magos empiezan a sentirse cerca de verdad.
Además de entregar sus cartas, los infantiles recibieron algún regalito y compartieron una merienda, alargando la tarde en el casal y disfrutando de un momento mágico que, para ellos, lo significa todo.



















