La noche del 19 de marzo llegó el momento más esperado y, al mismo tiempo, el más difícil de vivir: la Cremà. El instante en el que el fuego pone fin a meses de trabajo, ilusión y convivencia, y en el que las emociones afloran sin remedio.
La Cremà de la falla infantil fue el primer gran momento de la noche y estuvo protagonizada por nuestra Fallera Mayor Infantil, Aitana, que fue la encargada de prenderla. Un instante muy especial, vivido de cerca por la comisión, marcando uno de los recuerdos más importantes de su año como representante.
Más tarde llegó la Cremà de la falla grande poniendo así el punto final a las Fallas 2025. Entre abrazos, silencio y miradas compartidas, el monumento fue desapareciendo entre las llamas, cerrando una semana intensa y llena de momentos para recordar.
Con la Cremà se apagan las luces de un año fallero muy intenso y se abre el camino al siguiente. ¡Bienvenidas Fallas 2026!























