El pasado sábado, 1 de noviembre, vivimos una tarde noche de Halloween terroríficamente divertida en nuestro casal. Disfraces de esos que dan miedo, sustos y muchas risas en familia. Transformamos nuestra casa en un espacio lleno de calabazas, telarañas, luces sombrías y un ambiente tenebroso que reunió a falleros de todas las edades.
Los más pequeños fueron los grandes protagonistas, participando con entusiasmo y contagiando su energía a todos. También los mayores se sumaron a la celebración, contribuyendo a crear un ambiente de convivencia y familiar que caracteriza a nuestra comisión.
No faltaron los disfraces originales, también de esos que dan miedo… y algunos más creativos y divertidos que arrancaron más de una sonrisa.
Desde los más peques hasta los mayores, todos se animaron a pasar una tarde diferente, divertida y con ese ambiente cercano que tanto nos gusta.














